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CRYSTAL

CRYSTAL REMIX

THE PERFECT KISS

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TRUE FAITH

RUN

DEMME

ROBERT FRANK

BLUE MONDAY'88

FINE TIME

ROUND & ROUND

KINOTECA HOME

 

EL PRESENTE DE ROBERT

MICHAEL SHAMBERG

He trabajado con Robert dos veces. Las dos como productor de vídeos musicales; una para el grupo británico New Order ( Run ) y otra para la poeta y cantante Patti Smith ( Summer Cannibals ).

Antes de conocerlo había estado en su casa de la calle Bleecker visitando al artista Terry Fox, que vivía entre cajas llenas de fotografías de Robert. Eso fue en 1976-1977. La casa era también hogar de algunos indigentes (hombres; quizá también mujeres, pero no recuerdo haber visto a ninguna). Robert es así: siente una gran compasión por sus semejantes, y está dispuesto a vivir de acuerdo con lo que cree.

Conocía sus fotografías ( The Americans , un libro épico), así como su legendaria película beat Pull My Daisy (1959). Un día llamé a su puerta para ver si quería dirigir un vídeo musical para New Order. Él no conocía el grupo, ni yo esperaba que le gustara su música. Podía ofrecerle un pequeño presupuesto y la libertad para hacer lo que quisiera. Lo último que quería era que Robert intentara hacer un videoclip según lo entiende la industria musical. Recuerdo con cariño la respuesta positiva.

Comprender las películas de Robert Frank es conocerlo. Ello no significa que se lo conozca personalmente, sino que él mismo está muy presente en su obra. Es como el pequeño elefante del cuento de Kipling, “lleno de curiosidad insaciable”, registrando visiones y sonidos, sensaciones de lugar y tiempo que acaban contando una historia y a la que luego se nos invita a nosotros, el público.

Hoy se habla mucho de la revolución digital, pero antes hubo pioneros. Cineastas como Frank, que se pasaron al vídeo por razones prácticas. Pienso también en Alain Cavalier, Agnès Varda y Chris Marker. Todos ellos han hecho muchas películas y han luchado con presupuestos, equipos de rodaje y productores, todo lo cual consume un tiempo precioso. El vídeo les permitió cerrar la puerta, no hacer caso del teléfono y ponerse a trabajar. Ésos son los verdaderos pioneros.

La primera vez que vi The Present (1996) de Robert, reí y lloré. Me conmovió tanto que animé a Robert a que pasara el vídeo a 35 mm de forma que pudiera proyectarse ante un público más amplio, como el de los festivales cinematográficos.

Desde entonces, he visto Paper Route (2002) y su vídeo más reciente, True Story (2004). Creo estar ante una especie de trilogía, pero lo más interesante es que su trayectoria va hacia atrás, a pesar de que se mueve hacia el futuro.

The Present empieza con Robert “buscando una historia”. Es la historia del final de su vida. Todo el material está rodado en “el presente” de ese momento. Una especie de puesta en orden de las cosas, al final de la vida. A continuación vino Paper Route , una prolongación de The Present , un avanzar (en este caso, motorizado) con el coche de un hombre que reparte periódicos en Mabou (Nueva Escocia), donde Robert pasa buena parte de su tiempo. Siguen una rutina y se mueven en círculo, suspendidos en el tiempo.

Si ahora contemplamos True Story encontramos una mezcla de pasado y presente, de película y vídeo. Robert avanza retrocediendo, y se trata menos de una puesta en orden que de un claro paso hacia adelante. Hay una nueva vida, y ésta procede de acudir al pasado, atrapar cosas (recuerdos entre objetos e imágenes) y llevarlos hasta el presente. Robert habla del deterioro del cuerpo, y de la naturaleza. Por ejemplo, está la escena de la confección de una muleta con una rama seca. Mientras dice: “Es una imagen deprimente”, parece estar diciendo que todo es posible de sobrellevar, sólo tenemos que observar y ofrecer una mano, para asegurarnos de que será posible. Es nuestra responsabilidad y nuestra alegría. De modo que hay alegría en la nueva obra de Robert y hay silencio. Porque en silencio, nosotros, el público, podemos reflexionar. Él nos proporciona esa muleta.

Frank sólo puede ser de su tiempo: ese momento del que Walter Benjamin dijo que, en cuanto es reconocido, es pasado. Historia, Robert es historia en el sentido más auténtico. Avanzamos en sus zapatos.

 

Traducción: Juan Gabriel López Guix